• Rocio Mesina

¿Solo deseos o metas realizables?

¿Cuantas metas o resoluciones pudiste celebrar en el 2019?..... Y ¿Con cuántas te has comprometido para este 2020?


Aprendí de esto de las metas cuando era una estudiante de primaria. Durante el tiempo que viví en casa de mis papas antes de venir a Canadá, se hacían unos desayunos que se volvieron una tradición y a los que mi papá les llamaba “los desayunos de lujo”, la comida era de los más común, a lo que él le llamaba lujoso era que nos sentabamos los cinco en esas mañanas a desayunar todos sin excepción, mis dos hermanos, mis papás y yo, todo con el objetivo de enlistar y compartir nuestras metas mensuales, por lo general eran a principio de cada mes. Tender mi cama todas las mañanas era para mi una de ellas, leer más, aprender inglés con mis propios medios, levantarme temprano, mejorar mis calificaciones, mis listas eran de ese tipo, incluso, no pelear con mis hermanos. Esas prácticas me ayudaron a creer y confirmar que con las metas crecemos personalmente, pero sí confieso que a la segunda semana del mes las olvidaba y solo las volvía a retomar cuando ya estaba casi por terminarse el mes y mi papá nos recordaba tendríamos otro desayuno para hacer una evaluación de metas, sin duda esta práctica me dió una buena lección de vida (Gracias Papá).


Conforme el tiempo fue pasando mis metas obviamente han ido cambiando y también he tomado otro nivel de responsabilidades. De por aquí y allá, leyendo y aprendiendo descubrí que con solo querer hacer algo no era suficiente para llegar a mis metas. Necesitaba un mapa y un para qué o por qué llegar ahí, entonces comencé a agregarle ingredientes a esa lista de metas no solo para poder cumplirlas pero para saber cómo llegar a ellas. La verdad es muy sencillo, sin embargo esto ha hecho una diferencia total en mi vida entre lograrlas o que se queden en una lista más de intenciones sin acciones.

Al hacer las metas, trata lo siguente; Elaborar un plan detallado, definir un poderoso ¿Por qué? Y darte una recompensa.

El plan detallado consiste en poner fechas para realizar cada meta, elaborar un proceso específico (saber cómo, cuándo y dónde) y claro, las revisiones periódicas de avance.

El por qué, cuando se llega a comprender bien, este se vuelve nuestra fuente de motivación diaria, es lo que te regresa a la acción, a volver a intentarlo cuando unos días te pierdes del mapa, el que te motiva a que todo sacrificio valdrá la pena, tú por qué debe ser muy fuerte.

La recompensa, está nos da la satisfacción materializada de haber podido lograrlo, es un trofeo simbólico, porque simplemente es una muestra de amarse a sí mismo.

Poniéndolo en ejemplo, digamos que queremos implementar el hábito de por vida de hacer ejercicio, entonces;


1- Primeramente definir la meta, (según estudios tienen más impacto cuando se escriben las metas a mano), especificar ¿que tipo de ejercicio se hará?, ¿qué días, a qué hora y en dónde? importante agendarlo. Y por último, revisar avances cada semana o cada mes o según sea necesario.


2-¿ Por qué es importante hacer ejercicio? Este hábito es importante porque se lograra fortalecer el sistema cardiovascular, la resistencia, acelerar el metabolismo, bajar de peso, mantenerse joven, etc. Cualquiera que sea el por qué.

3- Al final de cierto periodo (ejemplo de 6 meses) darse un premio es importante, algo como inscribirse a un maratón en una ciudad específica, comprarse un atuendo de sport, adquirir una aplicación nueva que pueda medir avances en ejercicios, etc. según sea lo deseado que permita dar esa satisfacción de recompensa por los resultados.


Si cada meta tiene su plan de acción, su ¿por que? y su recompensa es más fácil que se llev

en a cabo hasta el final, incluso si son de por vida.


Un ingrediente aún más poderoso que me ha ayudado ¿sabes cual es? Es cuando me he comprometido en algún grupo, en un equipo pequeño o con alguna amiga o familiar a llevar a cabo esas meta. La responsabilidad es aún mayor porque hay que también rendir cuentas a otras personas sobre los avances, pero esto claro no es para todos. Si encuentras a alguien, ¡fantastico!


¡Un tip extra! Ten tus metas visibles, en tu agenda, cerca de tu mesa de noche, en tu oficina, en donde sea posible.


Alcanzar metas no es nada fácil, ni cómodo, de hecho las metas en su mayoría tienen un paquete completo de excusas incluidas, pero es ahí donde se marca la diferencia entre los que pasan al desfile del éxito y los que se sientan a ver desfilar los exitosos ¿De qué lado prefieres estar tú? Recuerda que son las pequeñas acciones que hacemos cada día lo que va haciendo nuestro destino.


El 2020 comienza, y nada más me daría gusto que tus metas se hagan realidad con éxito, cualquiera que sea tu método no te fijes metas en las que te pongas muy exigente contigo mismo desde el comienzo porque son las que se dejan más rápido, si nunca lees y ahora quieres devorar un libro por semana lo más probable es que al cabo de un par de semanas terminarás por dejar tu meta a un lado. Se razonable, los días tienen 24 horas, busca el tiempo para llevarlas a cabo. Comencemos este año con una interminable motivación y terminemos siendo mejores seres humanos, demos el ejemplo a nuestros hijos, sobrinos, amigos, platiquen de sus avances, sean orgullosos de ustedes mismos.

Por un mejor tú, un mejor yo y un mejor mundo ¡mucho éxito en cada una de tus metas en el 2020!


Rocío Mesina